El Piano, única película destacable de la directora neozelandesa Jane Campion, debe su éxito al crudo reflejo que tiene de la vieja situación de las mujeres casadas y los colonos europeos en la oscurísima época victoriana. Ganadora de 3 Óscars y con actores reconocidos en todo el mundo (curiosamente por esta película), es una de las historias románticas más célebres del cine americano.
Ada es una cantante de ópera británica que se queda viuda del marido de quien siempre ha estado profundamente enamorada (según su hija, éste murió electrocutado por un rayo durante una tormenta en medio el monte, donde él y su mujer estaban cantando). El shock por la muerte de su amado provoca a Ada una mudez que la deja sin habla de forma permanente durante años. Es entonces cuando su rico padre la casa contra su voluntad con un hombre mucho mayor que ella y que es el dueño de grandes tierras en las islas de Nueva Zelanda. Ella y su hija parten en una barcucha hasta allí, teniendo como único equipaje su viejo piano.
Algunos meses después de la boda, y estando completamente infeliz con su marido, un leñador de costumbres groseras con los nativos maoríes, éste vende su piano a un aventurero inglés que vive en una cabaña cercana, llamado George. Ada enfurece y su marido le propone que, si quiere volver a tocar su piano, debe darle clases de música a George. Algunos días después, éste le hace a Ada otro trato: si quiere volver a tocar su piano, Ada debe permitir que él la toque a ella. Lentamente, ambos se van enamorando el uno del otro, algo que la mujer debe sobrellevar a escondidas de su celoso marido y de su hija, a la vez que la relación de George y Ada va desarrollándose. Finalmente, el marido se entera y, como es de esperar, ocurre la tragedia: después de correr enfurecido hasta su casa, Ada recibe el castigo que él considera "apropiado", al cortarle un dedo con su hacha y expulsar a ella y a George de la isla de vuelta a Europa.
En mi opinión, es una película muy dura, pues refleja con gran sinceridad la situación de esclavitud y sumisión a la que estaban sometidas las mujeres victorianas en torno a las décadas de 1840 y 1860. Algunas escenas representan hechos como la cruel mojigatería de las viejas inglesas que viven en la zona, las condiciones inhumanas en el que eran empleados a su antojo los indígenas nativos maoríes o, claro está, la parte en que el marido amputa uno de los dedos de su mujer por celos y la echa de la isla, cosa que por supuesto no desagrada a Ada, infeliz en Nueva Zelanda.
NOTA FINAL: Un 200 sobre 100 XD... esto de la foto sí creo yo que es un poco ficticio...


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